Hay veces en que conviene tomar distancia e intentar mirar la realidad con los ojos de un lejanísimo espectador, al que no le pesan los agravios del presente o del pasado más cercano. Uno de estos casos es el de la ley interpretativa que proyecta derogar o anular la ley de amnistía que amparó a los militares -como antes había ocurrido con los guerrilleros- y que puede reabrir cicatrices que a esta altura debieran estar cerradas. Una posibilidad es ponerse en el lugar de un historiador que investigue dentro de trescientos años la realidad uruguaya durante los siglos XX y XXI.mas

