Lejos quedó aquel distinguido balneario de principios del 900, o la tranquila zona poblada de pintorescas residencias y casas quinta. Desde la década de 1950, Pocitos tuvo un permanente crecimiento que desembocó en un caótico panorama de convivencia, acentuado por la coyuntura económica favorable de los últimos años.La bonanza trajo a la zona inesperados inconvenientes, como el tránsito y los ruidos molestos. El primero por la acumulación de automóviles y el segundo por el auge de boliches y locales sociales que alteran la tranquilidad de vecinos. mas

