
La tasa de desempleo en Estados Unidos llegó a casi el diez por ciento en septiembre pasado. Las pérdidas de trabajo afectan familias, comunidades y también iglesias. Cada vez más feligreses están desempleados y los ingresos por concepto de ofrendas han disminuído, en todo esto las congregaciones también ven la mano de Dios. Cada semana cientos de personas se congregan en la iglesia Bautista Metropolitana en el corazón de la capital. Ella ha sido testigo de la historia: esclavos libres la fundaron durante la guerra civil hace 150 años. La iglesia sobrevivió a la gran depresión, dos guerras mundiales y 28 presidentes. Ahora enfrenta su propio desafío: trasladarse. “Nosotros no buscamos esta tierra, nos la ofrecieron. Y por eso la llamamos tierra de Dios”, comenta el pastor Beecher Hicks. La iglesia empezó a planear su mudanza al estado de Maryland. Pero el proyecto que sería de bendición se volvió una carga de oración. Los constructores acabaron más de la mitad del nuevo edificio cuando la economía colapsó y el crédito se cerró. MAS
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