Manipular, e
ngañar o estafar son palabras que indican cómo los hombres son llevados o van de unas creencias o sentimientos a otros, sin darse cuenta. No hace falta demostrar que nos movemos, en gran parte, presionado por todo loque nos beneficia o, en sentido contrario, por lo que nos daña física oespiritualmente. No es suficiente saberlo, hay que decirlo. Consideremos unospocos ejemplos:Dinero. Tengamos poco o mucho, siempre queremos más. Nunca estamossatisfechos. Salvo raros ejemplares toda persona tiene un precio en dinero,poder, vanidad, orgullo, miedo, etc. ¿Cuántos están vendidos al poder?Poder. Es impresionante la fuerza del poder. Caso extremo se da en lapolítica: el poder es su Dios, al que todo lo supeditan. Por mandar es capazuno de vender a su mujer, a sus hijas, pasar por encima del cadáver de susmejores amigos, cambiar de religión ("París bien vale un misa"), arruinar a unpaís o empresa. "Vale todo menos perder" dicen otros y, cuando dicen todo,quieren decir ¡TODO! El poder se ha convertido en una verdadera droga. Lodicho para la política vale, guardando las diferencias, para cualquier otraactividad MAS
ngañar o estafar son palabras que indican cómo los hombres son llevados o van de unas creencias o sentimientos a otros, sin darse cuenta. No hace falta demostrar que nos movemos, en gran parte, presionado por todo loque nos beneficia o, en sentido contrario, por lo que nos daña física oespiritualmente. No es suficiente saberlo, hay que decirlo. Consideremos unospocos ejemplos:Dinero. Tengamos poco o mucho, siempre queremos más. Nunca estamossatisfechos. Salvo raros ejemplares toda persona tiene un precio en dinero,poder, vanidad, orgullo, miedo, etc. ¿Cuántos están vendidos al poder?Poder. Es impresionante la fuerza del poder. Caso extremo se da en lapolítica: el poder es su Dios, al que todo lo supeditan. Por mandar es capazuno de vender a su mujer, a sus hijas, pasar por encima del cadáver de susmejores amigos, cambiar de religión ("París bien vale un misa"), arruinar a unpaís o empresa. "Vale todo menos perder" dicen otros y, cuando dicen todo,quieren decir ¡TODO! El poder se ha convertido en una verdadera droga. Lodicho para la política vale, guardando las diferencias, para cualquier otraactividad MASDep de informacion FUNDJEREMIAS
