Sí, en vez de
poner toda tu energía en lo que haces, empiezas a malgastarla en criticar lo que otros están haciendo u obteniendo y que te gustaría tenerlo o hacerlo. La envidia es de los pocos pecados que en vez de provocarte placer y después remordimiento, sólo te provoca dolor, incomodidad, preocupación; no te deja vivir feliz, ni dormir pensando en lo injusto que es la vida o DIOS, o quizá hasta deseando el fracaso de la persona a la que envidias.
Dice Salomón en Proverbios 14:30 que “la envidia es carcoma de los huesos”. La carcoma es un insecto cuya larva penetra la madera más dura hasta destruirla poco a poco. Salomón quiso decirnos que la envidia penetra hasta el fondo de nuestra alma, de nuestro corazón y de nuestro físico, dañándolo todo gravemente.
Si tú has tenido estos síntomas, reconoce que tienes que tomar medidas:
1.- Estas deseando lo que otro tiene, ya sea éxito en lo que hace, posesiones materiales o reconocimiento público.
2.- El sólo hecho de que esa persona pase frente de ti te produce incomodidad.
3.- Hablas mal de una persona cuando él o ella ni siquiera está enterado de que tienes algo en su contra.
4.- Te cuesta reconocer que lo que te hace hablar mal de alguien es envidia y te justificas diciendo: yo lo digo en buena onda.
Todos éstos son síntomas de padecer envidia.
Seamos honestos y autoanalicemos nuestra vida. Al final sólo tú sabes si padeces de esto. Tal vez tienes el 100%; tal vez vas empezando a sentirla…
Te tengo una noticia: la manera en cómo este sentimiento se puede ir de tu vida, es siendo súper honesto con DIOS, pidiéndole que lo arranque de ti, y que te ayude hasta que estés totalmente libre.
poner toda tu energía en lo que haces, empiezas a malgastarla en criticar lo que otros están haciendo u obteniendo y que te gustaría tenerlo o hacerlo. La envidia es de los pocos pecados que en vez de provocarte placer y después remordimiento, sólo te provoca dolor, incomodidad, preocupación; no te deja vivir feliz, ni dormir pensando en lo injusto que es la vida o DIOS, o quizá hasta deseando el fracaso de la persona a la que envidias.Dice Salomón en Proverbios 14:30 que “la envidia es carcoma de los huesos”. La carcoma es un insecto cuya larva penetra la madera más dura hasta destruirla poco a poco. Salomón quiso decirnos que la envidia penetra hasta el fondo de nuestra alma, de nuestro corazón y de nuestro físico, dañándolo todo gravemente.
Si tú has tenido estos síntomas, reconoce que tienes que tomar medidas:
1.- Estas deseando lo que otro tiene, ya sea éxito en lo que hace, posesiones materiales o reconocimiento público.
2.- El sólo hecho de que esa persona pase frente de ti te produce incomodidad.
3.- Hablas mal de una persona cuando él o ella ni siquiera está enterado de que tienes algo en su contra.
4.- Te cuesta reconocer que lo que te hace hablar mal de alguien es envidia y te justificas diciendo: yo lo digo en buena onda.
Todos éstos son síntomas de padecer envidia.
Seamos honestos y autoanalicemos nuestra vida. Al final sólo tú sabes si padeces de esto. Tal vez tienes el 100%; tal vez vas empezando a sentirla…
Te tengo una noticia: la manera en cómo este sentimiento se puede ir de tu vida, es siendo súper honesto con DIOS, pidiéndole que lo arranque de ti, y que te ayude hasta que estés totalmente libre.