Según estadísticas oficiales, en Camboya 90 por ciento de las niñas inv
olucradas en la industria sexual son vendidas por sus propios padres. Ellas se sienten obligadas a permanecer en el negocio pues sus familias dependen de ello para su sustento. Pero una decidida misionera inglesa está ofreciendo una salida a las víctimas del comercio sexual en Camboya. En la zona roja de Phnom Penh, Camboya, centenares de jóvenes son atrapadas en la industria sexual por medio de trampas y engaños. Algunas otras fueron puestas por sus propios padres. Pero durante seis años, Ruth Elliott ha trabajado para liberarlas: “Viven en el puro infierno y cuando salen están totalmente traumadas”. Ruth dice que Dios la llamó a este trabajo cuando apenas tenía 14 años: “Hijas de Camboya”: “El Señor me comenzó a hablar. Quería que fuera a los peores lugares y ayudara a sanar a los quebrantados de corazón y liberar a los cautivos”. MAS
