go! ¡Sálvese!«Los bastidores de un teatro se incendiaron. El bufón avisó al público, pero creyeron que les hacía una broma y lo aplaudieron. Él insistió todo lo que pudo y el público se reía cada vez más. Pienso que así perecerá el mundo: en una alegría generalizada, la gente espiritual creerá que se trata de una broma». Esta cita del danés Sören Kierkegaard ilustra perfectamente el descuido de los hombres frente a los peligros morales y espirituales. La gente se ha acostumbrado a las parodias, a las imágenes virtuales de la televisión, del cine o de las computadoras (ordenadores). Sin embargo, la actualidad que a menudo oprime, tendría que llevarnos a reflexionar seriamente. Pero mientras no somos afectados personal y directamente, la emoción experimentada es fugaz y pronto nos refugiamos en la comodidad de nuestra indiferencia. Las informaciones se han multiplicado, pero nuestra capacidad para recibirlas y manejarlas interiormente no ha aumentado. Esta profusión de información más bien ha endurecido nuestros corazones y nuestras sensibilidades.El mensaje que Dios dirige a los hombres corre el riesgo de estar anegado por la cantidad de informaciones que nos llegan continuamente. Sin embargo, para cada uno de nosotros es una cuestión de vida o muerte. Sepamos escuchar la revelación de Dios; aprendamos a reflexionar al leer la Biblia. El único método para ser salvo es aceptar al Señor Jesús como Salvador personal.