
En realidad, es una compulsión que suele estar asociada a males psiquiátricos, como ansiedad y bipolaridad.Pregúntenle a Tiger Woods: quedó rotulado como un infiel descarado, con una veintena de amantes públicas, una esposa que lo corrió con un palo de golf y una lista de empresas que le quitaron contratos de publicidad millonarios. El modo de lavar su imagen fue confesar que era "adicto al sexo", la misma estrategia que había usado Michael Douglas antes de internarse voluntariamente. Lo cierto es que la "adicción al sexo" no existe médicamente. Lo que existe es un comportamiento compulsivo: la sensación de que la ansiedad y la angustia sólo se calma con el sexo, la masturbación, el exhibicionismo, la pornografía o el ritual que elijan repetir. Hasta que la compulsión lo domina todo y aparecen los culebrones legales, familiares y laborales. MAS
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