Estaba cansado de ver lo aburrida que era una plaza de la ciudad y decidió vestirla con huevos.¿Te preguntaste cómo sería una lluvia de huevos cayendo desde el cielo, justo en el centro de la ciudad? Seguro que no, pero Hank Hofstra o hizo y decidió mostrárselo al mundo entero.
El artista holandés estaba cansado de mirar la aburrida Zaailand, principal plaza deLeeuwarden y una de las más grandes de Holanda. Así que decidió hacer algo.Ha habido muchos temas para hacer que un lugar sea más atractivo, pero en este caso no se había hecho nada de nada. Hofstra decidió entonces poner los primeros ocho huevos gigantes.

