El Diccionario de la Real Académica Española la define como “Alteración importante en el desarrollo del orden físico, histórico o espiritual” Es un deber dar a conocer la palabra que recibimos de Dios a todos los que están padeciendo por este desorden social y económico. Pero, para aquellos que están en autoridad, cuya responsabilidad se les imputa esta crisis, es una severa advertencia destinada a corregir rápidamente tanto las leyes como sus actitudes. Es verdad que también es una alteración en el orden histórico. Han quedado en el recuerdo los Grandes Imperios que por su erróneo comportamiento vieron cuán engañador fue apoyarse en la esperanza de su poder y la riqueza.
