de Alemania dijo que la única forma de combatir ese tipo de delitos es "averiguando la verdad sobre todo lo que sucedió". En el último tiempo unos 300 ex alumnos de escuelas religiosas admitieron haber sido abusados por curas.El crecimiento de las denuncias contra sacerdotes por abusos sexuales conmueve por estas horas a Alemania, a tal punto que su canciller, Angela Merkel, consideró "un reto" para el país el combate de ese tipo de delitos y afirmó que la única manera de acabar con ellos es "averiguando la verdad sobre todo lo que sucedió". Las declaraciones de Merkel se dan en el marco de la ansiedad de la comunidad católica del país germano por escuchar el pronunciamiento del Papa Benedicto XVI –Alemania es su tierra natal- respecto de los casos de abusos que escandalizan a la sociedad. En el último tiempo, unos 300 ex estudiantes de escuelas religiosas denunciaron haber sido víctimas de ataques sexuales. Merkel habló sobre el tema por primera vez hoy y lo hizo ante el Parlamento, donde subrayó que era importante no atribuir culpas, pese a que la iglesia católica fue la que estuvo en el eje de las denuncias desde que en enero pasado las víctimas comenzaron a hacer públicas sus acusaciones en Berlín. "Pienso que todos estamos de acuerdo en que el abuso sexual de menores es un crimen abominable y que la única forma en que nuestra sociedad puede lidiar con ello es averiguando la verdad sobre todo lo que ha sucedido'', enfatizó la canciller. "El daño sufrido por las víctimas nunca podrá ser reparado totalmente", concluyó. MAS
