lémica en Francia. Sus creadores aseguran que el objetivo fue "impactar"El ejercicio de Fumar equivale a la humillación de someterse a una felación contra la propia voluntad. Al menos, es cuanto se desprende de la campaña antitabaco promovida por la asociación Derechos de los no Fumadores.En lugar del viril atributo masculino, aparece un cigarrillo. Y un eslogan: "Fumar es ser esclavo del tabaco", puede leerse en los carteles que empapelan los espacios públicos de París. Especialmente los bares, las discotecas y los espacios de alterne.No se trata de una campaña de Estado, sino de una iniciativa sectorial que ha escandalizado a partes iguales a las asociaciones familiares, a las feministas y a diferentes personalidades políticas. Unas y otras lamentan la demonización del sexo y la gratuidad de la asociación entre felación y sometimiento, aunque el presidente de la DNF se enorgullece del resultado MAS
