El análisis genético de un cadáver embalsamado hallado junto a la ciudad vieja de Jerusalem ha revelado el caso más antiguo probado de lepra, registrado en el siglo I A.E.C., informó la Universidad Hebrea de Jerusalem. El cuerpo estaba en una tumba del cementerio conocido como Akeldama (”campo de sangre”, en arameo), cerca de donde la tradición sitúa el suicidio de Judas Iscariote tras traicionar a Jesús. Respecto a la moneda, de medio siclo, fue descubierta por un voluntario de 14 años que participaba en la revisión de toneladas de escombros extraídos del Monte del Templo. Los investigadores, de la Universidad Hebrea de Jerusalem, Lakehead de Canadá, New Haven de E.E.U.U. y University College de Londres, creen que el cadáver corresponde a un sacerdote o miembro de la aristocracia porque estaba enterrado junto al de Annas, un sumo sacerdote pariente de Caifás. El cadáver no recibió una segundo sepultura, como era costumbre en la época, cuando un año después de la muerte se quitaban los huesos al cuerpo y se metían en un osario. El profesor Mark Spigelman, de la Universidad Hebrea de Jerusalem, explica esta anomalía en que el hombre padecía lepra y tuberculosis, dos enfermedades halladas en el ADN de sus huesos y que aparentemente motivaron además que el acceso al nicho fuese sellado con argamasa. Dep de inforemacion FUNDAJEREMIAS
