a salud, una vida familiar feliz, un trabajo agradable y numerosos amigos…: no necesito nada». Pero a veces todo cambia bruscamente: las dificultades se desencadenan y parece que una espiral de problemas los precipita hacia un abismo sin fondo. ¿Es su caso? ¡No se desanime! Aún hoy es el día de salvación. Dios puede ayudarle a salir del abismo o impedir que caiga en él. De hecho, el verdadero pozo sin fondo hacia el cual el diablo precipita a los seres humanos que no se arrepienten, es aquel que los aguarda en el más allá. Jesús, que podía calmar la tempestad (Marcos 4:35-41), todavía tiene el mismo poder. ¡Confíele su vida; aún está a tiempo!Dep de informacion FUNDAJEREMIAS
